Este plato de ducha de 160x100x3 cm en acabado blanco pizarra está diseñado para instalaciones de alta exigencia técnica en el sector de los sanitarios. Su estructura de carga mineral asegura estabilidad y solidez frente al desgaste diario.
El acabado superficial rugoso imita la textura de la piedra natural, optimizando la seguridad en el entorno de la ducha. Su formato extraplano de 3 cm permite una integración perfecta en solados técnicos.