La lona está hecha de plástico tejido recubierto por ambos lados con una lámina. Los bordes se
refuerzan con una doble soldadura del material y un cordón de polipropileno colocado en la soldadura. A
lo largo de la circunferencia de la lona, cada 100 cm hay anillas metálicas destinadas a sujetarla. La lona
se puede utilizar para cubrir y proteger elementos tanto en interiores como en exteriores. Protege contra
la suciedad y el polvo así como contra las condiciones climáticas (lluvia, nieve, sol, viento, etc.).